1º Corresponsables en la oración para con Dios

¿Qué es la oración según santa Teresa de Jesús?

Oración            Cuando se ama a alguien, no se puede vivir sin comunicarse

          La oración es “un trato de amistad”, en donde aprendemos a mirarnos como nos mira Dios, en donde aprendemos a amarnos como nos ama Dios y a amar como Él, en donde descubrimos nuestro verdadero valor. Dios es un amigo que nos quiere, nos cuida, nos sana y saca de nosotros nuestro mejor “yo” para que nosotros podamos hacer lo mismo y ayudar a otros.

            Tratar de amistad: orar es hablar con Dios, con Jesús, pero Él mismo nos enseñó que no se trata de hablar por hablar. Se trata de hablar con Jesús para hacer amigos, amigos que se conocen a fondo y se quieren con locura. Es ESTAR, escuchar, hablar, dialogar, mirar, compartir….

            “Como habláis con otras personas, ¿por qué os han de faltar palabras para hablar con Dios?… Familiaridad y amistad se pierden con la falta de comunicación” (Santa Teresa)

            Estando muchas veces: orar no es un ejercicio de soledad. Se está con ALGUIEN que es más íntimo que nosotros mismos, con alguien que siempre está presente… orar no es cosa de momentos aislados, cuando lo necesito, en una emergencia… hay que orar todos los días, porque cuando se ama a alguien, no se puede vivir sin comunicarse.

            Tratando a solas… solas dos personas… los que se aman… Dios y yo. Para ello necesito silencio, por dentro y por fuera. Centrarnos en una persona que está dentro de nosotros.

            “Procuremos estar a solas para que entendamos con quién estamos y lo que nos responde el Señor a nuestras peticiones. Aunque no le oigamos, bien habla Dios al corazón cuando se lo pedimos de corazón” (Santa Teresa). Con quien sabemos nos ama…el amor no se cuenta, se experimenta… Sabernos y sentirnos amados por Dios…

            “Para aprovechar mucho en este camino de oración… no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho, y así lo que más os despertare a amar, eso haced” (Santa Teresa)

 

1. ¿Cuándo orar?

 

Los momentos de la oración. Dios no hace esperar, más bien es Él quien espera. Podemos orar siempre, pero es bueno tener momentos determinados para hacerlo: al levantarse y al acostarse, visitando al Santísimo por la tarde, después de comulgar, al empezar un trabajo… No debemos olvidar que la Santa Misa es el momento cumbre para alabar, dar gracias y pedir por nuestras necesidades

 

2. Modos de orar

 

Hay infinitos modos de orar porque Dios guía a cada uno por su camino. La tradición cristiana señala como formas principales de orar:

La oración vocal. Es la que se realiza también con palabras, como al rezar el Padrenuestro o el Avemaría.

La oración mental. La calificamos así porque todo el trato con Dios descansa en la actuación de la mente y no en las palabras; interviene el pensamiento, la imaginación, la emoción…

 

3. Cualidades de la oración

 

 La oración bien hecha habrá de ser:

-Piadosa: Hemos de acudir a la oración como hijos, porque lo somos.

-Humilde: Siempre necesitamos de Dios, y somos pecadores.

-Confiada: Él nos ama como Padre, nos fiamos de Él y estamos seguros de que nos dará lo mejor.

-Perseverante: Pedir sin cansancio ni desánimo.

Puede ocurrir que rezamos mal, o nos portamos mal o pedimos cosas no convenientes.

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