Celebración penitencial del primer grupo de niños que pronto recibirán la Primera Comunión

Celebración Penitencial de niños/as

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El viernes 17 de abril, a las 8'30 de la tarde, celebraron el Sacramento del Perdón los primeros 18 niños/as que recibirán la Primera Comunión los próximos 19 y 25 de abril de 2009. Habrá dos celebraciones penitenciales más el 29 de abril y el 15 de mayo.


1 – Canto de entrada:

Tomado de la mano.

 

2.  Saludo:
Queridos niños y niñas: Se acerca ya el día de vuestra 1ª Comunión. Hoy esta¬mos aquí para prepararnos a celebrarlo bien, pidiéndole al mismo Jesucristo su perdón y su ayuda.
Empezaremos escuchando ahora un trozo del evangelio en el que Jesús nos explica como nos ama Dios y cómo se alegra cuando volvemos a él. Tenemos que reconocer que, a veces, no nos portarnos como él quiere. Pero él siempre nos perdona si le pedimos perdón de corazón. ¡Alegrémonos de la misericordia de Dios!

 

3.  Oración:

Mira a tu pueblo, Señor,  tu que eres tan bueno.
Perdona nuestros pecados. 
Y danos la paz y la alegría del corazón. 
Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

4. Lectura del Evangelio de San Lucas

Solían acercarse los publicanos y los pecadores a escuchar a Jesús. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: Ese acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces, Jesús les contó esta historia:

“Había una vez un hombre que tenía dos hijos. El más pequeño era muy rebelde y le daba muchos disgustos. Un día le pidió dinero y se escapó de casa. El padre no tenía noticias de él, pero seguía pensando en su hijo. Porque lo quería mucho a pesar de los disgustos que continuamente le daba. Todos los días se asomaba a los caminos que venían al pueblo con la esperanza de que su hijo regresaría a casa.
Un día vio venir a uno por el camino. Todavía estaba lejos y no podía reconocerle, pero el corazón comenzó a latirle fuertemente. Salió corriendo y se encontró que, efectivamente, era su hijo. Le dio un gran abrazo y le cubrió de besos. Fue un encuentro emocionante y el padre ya no se acordaba de los disgustos que aquel hijo le había dado ni de las faenas que le había hecho. Lloraba de alegría porque había vuelto a casa aquel hijo que se había escapado de ella.
El padre entonces hizo una gran fiesta porque había recuperado a su hijo.”

 

5. Homilía:

 Hemos escuchado cómo Jesucristo se acercaba a los pecadores. ¡Había venido para ellos!- Él quería mostrarles cómo Dios ama a todos los hombres y cómo quiere que nos amemos unos a otros. Pero los fariseos y los escribas murmuraban de Jesús porque se juntaba con los pecadores. Y, entonces, él les contó esta parábola tan hermosa que hemos escuchado.
 Desde nuestro bautismo somos hijos de Dios. Él nos ama porque es nuestro Padre y nos pide que le amemos y nos amemos unos a otros como nos ha enseñado Jesucristo, el Hijo que siempre le obedeció. Nosotros, en cambio, no siempre hacemos lo que le agrada, sino, más bien, lo que nos apetece y nos da la gana. Y terminamos apartándonos de Dios y del camino de Jesucristo, como hizo aquel hijo de la parábola. Pero Dios es un padre tan bueno y nos quiere tanto que, en vez de dejarnos en nuestro pecado y a nuestro antojo, nos busca para devolvernos su amistad.
 Hoy Jesucristo, su Hijo y nuestro Señor, va a perdonaros los pecados a través del sacer-dote que lo representa. Debéis, pues, estar contentos y prometerle que os esforzaréis por caminar siempre unidos a Jesucristo, que murió y resucitó para que todos noso¬tros volviéramos a Dios.

 

6. Examen de conciencia:

Antes de confesar los pecados y de recibir la absolución, nos conviene repasar nuestra vida, para saber qué cosas no le han gustado al Señor. Serán estos los pecados que confesaréis cada uno y os serán perdonados por el mismo Jesucristo a través del sacerdote.
Oramos a Dios diciendo: Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  

* A veces, me olvido de Jesús y de la Virgen, y no rezo. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* A veces no voy a Misa el Domingo, ni a la catequesis. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* En ocasiones me peleo y hablo mal de mis amigos y de las personas que quiero. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* Desobedezco a mis padres y maestros. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas. 
* En casa no ayudo lo suficiente a mis padres, hermanos y abuelos. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* En el cole no trabajo ni estudio todo lo que debiera. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* A veces quiero ser más que los demás y digo mentiras y cosas que no son verdad. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas. 
* Digo muchas “palabrotas”. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  
* Podría portarme mejor. Pero tú, Padre, nos amas y perdonas.  

 

7. Repartir papeletas

Ahora, en silencio, pensad qué pecados habéis cometido y marcáis con una cruz aquellos 3 pecados que más se repiten en vuestra vida. [Silencio]

 

8. Confesión individual

 Ahora cada uno va a confesar brevemente sus pecados, cuando acabe, echará al fuego la hoja con sus pecados, como signo de que Dios lo ha perdonado y de que quiere empezar de nuevo. Luego los quemaremos todos, y con el incienso, simboli-zaremos el perdón de Dios.

 

9. Gesto de la paz:

 El Señor os ha perdonado y vosotros estáis muy contentos. Ahora vais a dar un beso a las personas que más queréis del mundo… ¿Quiénes son esas personas?… Les vais a pedir perdón y les vais a prometer que vais a intentar ser mejores.
 Y vosotros, padres, vais a dar un beso a vuestros hijos,  como signo de que los perdonáis y de que, por encima de todo, los amáis.

 

10. Padrenuestro: 
Como muestra de nuestro agradecimiento a Dios nuestro Padre, que nos ama y perdona, decimos juntos la oración que Jesucristo nos enseñó: Padrenuestro…

 

11. Bendición final

 

12. Sorpresa

¿Cómo acabó el cuento que nos ha contado Jesús? …El Padre hizo una fiesta…

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